Uso apropiado de la Sangre y sus Componentes
Desde hace varios años, los miembros de la Sociedad Peruana de Hemoterapia y Banco de Sangre han venido propugnando para que la sangre sea utilizada en forma apropiada, que no se solicite para "complacer" a los pacientes o familiares que desean se les "fortalezca", cuando en realidad, la sangre tiene sus indicaciones bien precisas, como trataremos de demostrar seguidamente.
Nosotros debemos utilizar productos sanguíneos seguros (que en lo posible no produzcan reacciones adversas al paciente) para poder ayudar al tratamiento de todas aquellas condiciones que pueden llevar a una morbilidad o mortalidad que no se puedan prevenir o tratar por otro medio que no sea la sangre.
Como hemos mencionado, debemos usar sangre segura, pero a pesar de ello, siempre tenemos el riesgo de encontrarnos con reacciones adversas inmediatas o tardías tanto con la transfusión de sangre total, paquete globular o plasma en sus diferentes formas.
Uno de los mayores riesgos, es la transmisión por cualquier componente de la sangre, de ahí que en primer lugar debemos tener mucho cuidado en la selección de los donantes.
Todos los organismos nacionales como el Pronahebas, SPHBS y los internacionales como la American Association Blood Banks y la Sociedad Internacional de Transfusión Sanguínea propugnan que las donaciones de sangre sean proporcionadas riesgos que los donantes de reposición y aún menos que los donantes remunerados ya que se ha comprobado que estos últimos tiene una mayor prevalencia en incidencia de infecciones transmisibles por transfusión.
No se debe realizar una transfusión sin que la sangre halla sido sometida a los análisis que las normas dictadas en nuestro país indican. Son las denominadas pruebas de tamizaje y que comprenden: Antígeno de superficie de la Hepatitis B, el anticore del mismo, HIV 1 y 2, HTLV 1 y 2, sífilis y la prueba de Chagas.
Tampoco podemos transfundir algún componente sanguíneo, sobre todo glóbulos rojos si antes no se realizó la prueba de compatibilidad entre estos y el suero del paciente.
Cuantas veces no hemos visto qe la sangre ha sido el elemento salvador de una vida, pero tengamos mucho cuidado, como repetimos, por las complicaciones que pueden presentarse, por lo cual recomendamos que antes de solicitar a administrar un componente sanguíneo, revisemos los pro y los contra, los riesgos y los beneficios.
Dentro de estos riesgos, podemos mencionar aquellos que se pueden producir al transfundir glóbulos rojos como las reacciones hemolíticas, no olvidando que todos los componentes de la sangre también pueden ser portadores de agentes infecciosos y contaminarse con bacterias, si es que no se aplican los procedimientos adecuadamente, desde la extracción, conservación y administración de la sangre.
Todo esto demanda, de que nuestros productos sanguíneos sean seguros y que tengan la efectividad deseada para los pacientes, para la cual debemos tener en nuestros bancos de sangre una dotación adecuada que nos permita responder a las solicitudes, tanto urgentes como a las programadas, tratando en todo momento, de utilizar los productos sanguíneos adecuadamente.
Entonces, no olvidar, que siempre debemos tener una guía que nos permita manejar adecuadamente la administración de la sangre y sus componentes no solamente para no incurrir en excesos, sino para obtener productos seguros que permitan a la vez aliviar adecuadamente a los pacientes.
Aquí les presentamos algunas pautas para una buena práctica transfusional, emitida por la OMS:
- Considera que la transfusión es solamente una de las partes del manejo del paciente.
- Las indicaciones deben basarse en normas nacionales sobre el uso clínico de la sangre, tomando en cuenta las necesidades de cada paciente.
- Se debe minimizar las pérdidas sanguíneas para reducir las necesidades de sangre de los pacientes.
- Utilizar de un primer momento fluidos de reemplazo endovenoso, oxígeno, etc., hasta que se determine la necesidad o no de transfusión.
- El nivel de hemoglobina no es el único factor que debe tomarse en cuenta para decidir la administración de sangre, debemos tomar en cuenta además los síntomas y signos del paciente que puedan incidir en la morbilidad o mortalidad.
- Los médicos tratantes deben estar enterados de los riesgos que conlleva la administración de sangre, sobre todo en la transmisión de enfermedades.
- Recordar que antes de indicar una transfusión, se deben sopesar los riesgos y los beneficios que ella puede producir.
- Siempre, los médicos clínicos deben indicar claramente la razón de la transfusión.
- Toda persona que administra una transfusíon, debe estar perfectamente entrenada para monitorear al paciente durante toda la transfusión y poder asistirlo en caso de una redacción adversa. Nosotros pensamos que el personal de enfermería que esta muy cerca del paciente, debe ser instruído en este tipo de asistencia.
Siguiente
|